El ex ministro de Hacienda señaló que los datos recientes de inflación, actividad económica, empleo y remuneraciones desmienten escenarios apocalípticos, al tiempo que advirtió sobre posibles «proyectos refundacionales» que están siendo promovidos por candidaturas presidenciales.
En el marco de un foro organizado por ICARE —evento centrado en el crecimiento y la sustentabilidad— Mario Marcel afirmó que “esto no es una economía que se esté cayendo a pedazos”, basándose en indicadores como la inflación, el índice mensual de actividad económica (Imacec) de septiembre, datos de empleo del trimestre terminado en ese mes y las remuneraciones recientes.
Marcel criticó que parte del debate público y electoral esté alimentado por un lenguaje excesivo, que confunde crisis estructural con normalización acelerada, y que algunas campañas presidenciales recurren a “retórica” más que a diagnósticos técnicos.
En particular, fue consultado por la propuesta de uno de los candidatos de recortar el presupuesto en US$ 6.000 millones durante 18 meses; al respecto Marcel expresó que “en estos momentos, creo que el único que piensa que se pueden recortar US $6.000 millones en 18 meses es el candidato y el equipo que lo acompaña”.
El economista subrayó que aunque siempre existen desafíos —como la baja inversión, la necesidad de modernizar la institucionalidad o elevar la productividad—, los fundamentos macroeconómicos más visibles no muestran un derrumbe inmediato, lo que exige moderar alarmismos y debatir con rigor.
Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, el mensaje de Marcel aporta un contrapunto al discurso de crisis que circula en algunas propuestas electorales, remarcando que más que un colapso, lo que enfrenta el país es una brecha entre expectativas de crecimiento y resultados alcanzados hasta ahora.
