En el debate organizado por Asociación Nacional de Televisión (ANATEL), los ocho abanderados presidenciales protagonizaron cruces intensos y momentos de tensión. Según el analista Claudio Alvarado, ninguno logró imponerse con claridad, aunque José Antonio Kast, Jeannette Jara y Johannes Kaiser lograron fijar sus narrativas y obtener dividendos comunicacionales.
El debate presidencial llevado a cabo por ANATEL contó con la participación de los aspirantes a la presidencia de la República: Jeannette Jara (Unidad por Chile), José Antonio Kast (Partido Republicano), Evelyn Matthei (Chile Vamos / Demócratas / Amarillos), Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario), Franco Parisi (Partido de la Gente), Eduardo Artés (Partido Comunista Acción Proletaria), además de los independientes Marco Enríquez-Ominami y Harold Mayne-Nicholls.
Según Claudio Alvarado, director del Instituto de Estudios de la Sociedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile y analista político, “es difícil definir o asegurar que existe un único ganador claro o inequívoco”.
En su opinión, José Antonio Kast logró consolidar su guion al presentarse como el “gran adversario del gobierno actual”, sosteniendo una narrativa de “gobierno de emergencia” y con prioridades definidas.
Por su parte, Jeannette Jara tuvo lo que el analista calificó como “su mejor debate”, al dejar de presentarse únicamente como continuidad del gobierno y al mismo tiempo distanciarse del oficialismo, lo que, aunque complejo, le permitió mostrar matices nuevos.
En otro plano, Johannes Kaiser también registró un desempeño “bastante correcto”, y su gesto al entregar una rosa a Evelyn Matthei al cierre del debate se convirtió en uno de los momentos más comentados, ayudándole a proyectar simpatía y “humanizar” su imagen.
Evelyn Matthei, por su parte, intentó un punto de inflexión —según Alvarado— en esta última etapa de campaña, con momentos que lo lograron y otros donde quedó duda si bastarán para revertir su posición.
El debate mostró varios cruces agudos, preguntas directas entre candidatos y bloques temáticos que tocaron seguridad, economía y gestión pública. En este contexto, el análisis de Alvarado sugiere que lo que se visualizó no fue un vencedor rotundo, sino más bien candidatos que “marcaron” y otros que buscaron recomponerse.
Con menos de una semana para las elecciones del 16 de noviembre de 2025, el impacto comunicacional del debate aún se ve por analizar, pero todo indica que las campañas tendrán como foco capitalizar los momentos que cada aspirante logró fijar ante el electorado.
