Más de 20 empresas del Parque Industrial y Tecnológico de La Araucanía trabajarán durante 18 meses para intercambiar residuos, materiales, agua, energía e infraestructura, con el objetivo de reducir costos, generar nuevas oportunidades de negocio y avanzar hacia un modelo de producción industrial más sustentable.
Lo que para una empresa puede ser un residuo, para otra puede convertirse en una materia prima. Bajo esa lógica, más de 20 empresas del Parque Industrial y Tecnológico de La Araucanía, ubicado en Lautaro, participarán en un nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL) que busca impulsar la simbiosis industrial y fortalecer la economía circular en el territorio.
La iniciativa es articulada por Corparaucanía y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo, y contempla un trabajo de 18 meses para identificar oportunidades de colaboración entre compañías de distintos sectores productivos.
Participarán empresas vinculadas a la agroindustria, manufactura, madera, logística, construcción, comercio y servicios. El objetivo es que puedan compartir recursos, infraestructura y capacidades, además de encontrar nuevas alternativas para reutilizar materiales que actualmente son descartados.
De acuerdo con los impulsores, el acuerdo busca reducir la generación de residuos y los costos operacionales, mejorar el uso de recursos y aumentar la competitividad de las empresas instaladas en el parque industrial.
Una plataforma para conectar empresas y recursos
Uno de los principales componentes de la iniciativa será la implementación de una Plataforma de Simbiosis Industrial, herramienta que permitirá identificar qué recursos, materiales y residuos están disponibles en cada empresa y dónde podrían ser aprovechados.
La plataforma incorporará información relacionada con flujos de materiales, consumos, soluciones tecnológicas e indicadores para realizar seguimiento a los avances en materia de agua, energía y circularidad.
Sebastián Carvallo, director ejecutivo subrogante de la ASCC, explicó que el modelo permitirá generar una mayor conexión entre las empresas.
“Esto significa generar una mayor conexión entre las empresas, ya sea compartiendo infraestructura o aprovechando residuos que pueden transformarse en materias primas para otras organizaciones”, señaló.
El acuerdo contempla además la elaboración de una cartera priorizada de oportunidades, cuatro iniciativas de rápida implementación y al menos un acuerdo de intercambio o colaboración entre empresas.
La concreción de estas iniciativas dependerá de su viabilidad técnica, económica, ambiental y regulatoria.
Economía circular y competitividad para Lautaro
José Miguel Martabid, presidente del Parque Industrial y Tecnológico de La Araucanía, vinculó el acuerdo con el desafío de atraer nuevas inversiones y generar empleos de calidad en la región.
“Necesitamos más inversión, más oportunidades y más empleo de calidad y para conseguirlo debemos mirar hacia adelante, atrevernos a hacer las cosas de manera diferente”, afirmó.
Martabid agregó que el APL busca avanzar hacia un modelo donde las empresas puedan dejar atrás una lógica de funcionamiento aislado y comenzar a aprovechar las capacidades existentes dentro del propio parque industrial.
Desde Corparaucanía también destacaron la participación de organismos públicos, empresas y actores vinculados al ámbito académico.
Su presidente, Carlos Gutiérrez, calificó la iniciativa como una experiencia inédita en el país en materia de simbiosis industrial, particularmente por su foco en la revalorización y optimización de residuos.
Eficiencia hídrica, energética y prevención de emergencias
El acuerdo no se limitará al intercambio de materiales entre empresas. Las compañías participantes también deberán implementar acciones orientadas a mejorar la eficiencia en el consumo de agua y energía.
El trabajo considera medidas para prevenir la generación de residuos desde su origen, identificar alternativas de valorización y explorar mecanismos de gestión conjunta.
A esto se suma un diagnóstico de amenazas que podrían afectar al parque industrial, entre ellas incendios, inundaciones y sequías.
Con esa información se desarrollarán medidas de prevención y adaptación destinadas a disminuir la vulnerabilidad del área industrial y mejorar la capacidad de respuesta de las empresas ante eventuales emergencias.
La seremi del Medio Ambiente, Paula Castillo, destacó la necesidad de compatibilizar la actividad productiva con el cuidado del entorno.
“Cuando distintas empresas comparten áreas comunes es fundamental generar una planificación conjunta que permita compatibilizar el desarrollo productivo con el cuidado del medio ambiente”, sostuvo.
Nuevos proyectos para el Parque Industrial de Lautaro
La firma del acuerdo también permitió anunciar nuevas iniciativas vinculadas al desarrollo del Parque Industrial y Tecnológico de La Araucanía.
Marco Gallardo, jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional, señaló que el APL se relaciona con el compromiso del Gobierno Regional de fortalecer el parque como polo de desarrollo productivo.
En ese contexto, anunció avances para incorporar un Centro Tecnológico para la Construcción y un trabajo conjunto con EFE para evaluar la habilitación de una subestación y un centro de carga.
Estas iniciativas buscan mejorar las condiciones logísticas del parque y facilitar el traslado de productos hacia distintos puntos del país y terminales portuarios con conexiones internacionales.
El Acuerdo de Producción Limpia cuenta con la participación de los ministerios de Medio Ambiente, Energía y Salud, el Gobierno Regional de La Araucanía, la Municipalidad de Lautaro, Corfo, el Parque Industrial y programas vinculados al desarrollo de la economía circular y la acción climática.
El trabajo tendrá una duración de 18 meses y permitirá evaluar resultados y aprendizajes que, de acuerdo con sus impulsores, podrían servir como referencia para implementar modelos similares en otros parques industriales del país.
Más allá de la gestión de residuos, la apuesta busca transformar la relación entre las empresas instaladas en Lautaro: que materiales, agua, energía, infraestructura y capacidades que hoy permanecen separados puedan convertirse en recursos compartidos para reducir costos, mejorar la productividad y avanzar hacia un desarrollo industrial más sustentable.
